Pongamos una empresa de reformas de Sant Cugat con tres páginas que hablan de reformar un baño: la del servicio, un artículo del blog de hace dos años sobre lo que cuesta y una página que se hizo para una campaña de primavera. Quien busca «reforma de baño en Sant Cugat» no encuentra ninguna de las tres en la primera página. En Search Console se ve que, para esa búsqueda, unas veces aparece el artículo, otras la página de la campaña y casi nunca la del servicio, que es la que tiene el formulario. Eso es la canibalización SEO: tus propias páginas se quitan el sitio unas a otras.

Qué es la canibalización SEO
Hay canibalización SEO cuando dos o más páginas de una misma web intentan posicionarse para la misma búsqueda y responden a la misma necesidad. En lugar de una página fuerte, tienes varias a medias: los enlaces que recibes se reparten entre ellas, cada texto se queda corto y Google tiene que elegir cuál enseñar.
Y no las va a enseñar todas. En su guía de los sistemas de clasificación, Google explica que su sistema de diversidad de sitios hace que sus primeros resultados no muestren, por lo general, más de dos páginas del mismo sitio, para que ninguna web acapare la búsqueda. Tener cinco páginas sobre lo mismo no te da cinco oportunidades. Como mucho te da dos, y lo normal es que salga una.
Google no castiga a una web por tener páginas parecidas. Su guía de iniciación al SEO dice que el contenido duplicado no infringe sus políticas contra el spam, aunque puede dar una mala experiencia a quien visita la web y hacer que los buscadores malgasten tiempo de rastreo. Lo que pierdes es fuerza: lo que podría sumar en una sola página se divide entre varias.
Cómo se nota
Hay señales que se repiten de una web a otra:
- La página que sale no es la que quieres. Buscas tu servicio y aparece un artículo antiguo del blog, sin precios ni botón de contacto.
- La posición sube y baja sin motivo aparente. Una semana estás en la quinta posición y la siguiente en la decimocuarta, y cada vez con una URL distinta.
- Varias páginas con títulos casi iguales. «Reformas de baños», «Reforma de baño completa», «Reformar el baño: precio». Si te cuesta explicar en qué se diferencian, a Google también le costará.
- Ninguna pasa de la segunda página en una búsqueda en la que tu negocio debería estar arriba.
Cómo detectar la canibalización SEO en Search Console
La herramienta gratuita de Google para tu web tiene lo que hace falta en el informe de Rendimiento. Si nunca la has abierto, empieza por nuestra guía de Google Search Console. Después:
Elige un periodo largo. Los últimos tres meses, o seis si tu web recibe pocas visitas, para que haya datos suficientes.
Filtra por la búsqueda que te importa. Añade un filtro de consulta con las palabras clave, por ejemplo «reforma baño», y pasa a la pestaña Páginas.
Cuenta las URLs. Si salen dos o más con impresiones para esa búsqueda y ninguna destaca, tienes un caso. Si una se lleva casi todo y la otra apenas asoma, no hay mucho que arreglar.
Haz la prueba al revés. Filtra por una página y mira en la pestaña Consultas para qué búsquedas aparece. A veces descubres que un artículo del blog sale en búsquedas de gente que quiere contratar, y esas le tocan a la página del servicio.
Un detalle de la ayuda de Search Console: si dos páginas tuyas salen a la vez en una búsqueda, en el gráfico cuentan como una sola impresión, mientras que en la pestaña Páginas ves cada una por separado.
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Cuándo no hay canibalización
Que dos páginas compartan palabras no quiere decir que compitan. Lo que cuenta es lo que quiere quien busca:
- «Cuánto cuesta reformar un baño» lo busca alguien que se está informando, y «reforma de baño en Sant Cugat», alguien que quiere pedir presupuesto. Un artículo para la primera búsqueda y la página del servicio para la segunda pueden convivir, siempre que el artículo enlace al servicio.
- Una página de reformas de baño y otra de reformas de cocina son servicios distintos aunque las dos digan «reforma».
- Si dos páginas tuyas salen juntas arriba para la misma búsqueda, no hay nada que arreglar: ocupas dos huecos en lugar de uno.

Las páginas por ciudad, el caso más habitual
Es la tentación de casi todos los negocios que trabajan en una zona amplia: una página para «fontanero en Girona», otra para «fontanero en Salt» y otra para «fontanero en Figueres», con el mismo texto y el nombre del pueblo cambiado. Además de competir entre ellas, se parecen mucho a lo que Google describe como spam. En sus políticas contra el spam, entre los ejemplos de abuso de páginas puerta están tener varias páginas orientadas a regiones o ciudades concretas que llevan a los usuarios a una misma página, y crear páginas muy parecidas que responden más a los resultados de búsqueda que a una estructura clara. En el apartado del exceso de palabras clave cita también los bloques de texto que enumeran las ciudades en las que una página quiere posicionarse.
Una página por ciudad tiene sentido cuando hay algo propio que contar de cada sitio: trabajos hechos allí, lo que tardas en llegar o lo que cambia de un municipio a otro. Si no lo hay, es mejor una sola página por servicio que explique bien la zona que cubres, contada con naturalidad y no como una lista de pueblos.
Cómo arreglar la canibalización SEO
Hay tres salidas, según el caso. Ninguna empieza por borrar páginas.
Fusionar y redirigir
Si dos páginas dicen casi lo mismo, junta lo mejor de las dos en la que tenga más visitas o más enlaces y redirige la otra con una redirección 301. En su guía sobre URLs duplicadas, Google dice que una redirección es una señal clara de que el destino debe ser la página canónica, la que enseña en los resultados. Así no pierdes los enlaces que apuntaban a la página antigua ni dejas un error 404 a quien llegue por ellos.

Diferenciar cada página
Si las dos páginas tienen razón de ser, separa sus papeles. En el ejemplo de las reformas, el artículo del blog puede centrarse en lo que cuesta reformar un baño y acabar con un enlace a la página del servicio. La página del servicio es la que habla de Sant Cugat, de plazos y del presupuesto. Los enlaces internos, con un texto que diga a dónde llevan, ayudan a Google a entender cuál es la principal de cada tema; lo explicamos en enlazado interno.
Marcar la página canónica
Cuando tienen que existir versiones casi iguales de una página, como una ficha de producto en dos colores o una URL con parámetros de campaña, la etiqueta rel="canonical" le dice a Google cuál es la principal. Google la considera una señal clara, igual que la redirección, y desaconseja usar noindex para que una página no se elija como canónica, porque la saca del todo de la Búsqueda.
Antes de tocar nada
- Apunta qué trae cada página: clics, impresiones y las búsquedas por las que sale.
- Mira qué enlaces recibe. El informe de Enlaces de Search Console enseña las páginas de tu web más enlazadas desde otras webs. La que tenga más suele ser la que se queda.
- Haz la lista de redirecciones: qué URL antigua va a qué URL nueva, una a una. No las mandes todas a la portada: quien llega desde un enlace antiguo buscaba eso, no tu página de inicio.
- Cambia tus enlaces internos para que apunten a la página que se queda. Google recomienda enlazar a la URL canónica y no a la duplicada.
- Actualiza el sitemap para que lleve la página buena y no la redirigida.
Después, deja pasar unas semanas y vuelve al informe de Rendimiento con el mismo filtro. Si ha funcionado, verás una sola URL para esa búsqueda.
Que no vuelva a pasar
Antes de publicar, mira si ya lo tienes
Antes de escribir un artículo o de crear una página nueva, busca si ya hay otra que responda a lo mismo. Si la hay, muchas veces sale más a cuenta ampliarla que empezar de cero. Tener más artículos no ayuda si se pisan entre ellos.
Un mapa de búsquedas contra la canibalización SEO
Basta una hoja de cálculo con dos columnas: cada búsqueda importante y la página que la atiende. Una búsqueda, una página. Cuando surja una idea nueva, si la búsqueda ya tiene dueña, la idea va a esa página. En nuestro servicio de Artículos web, antes de escribir miramos qué se busca en tu sector y en tu zona, y cada texto lleva su palabra clave en el titular y en los encabezados y enlaces internos hacia tus páginas de servicio. Así cada artículo empuja hacia la página que vende en lugar de quitarle el sitio.
Si quieres que miremos tu web
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