Posicionamiento SEO

Enlazado interno: el camino hasta la página que vende

Puedes tener buenos artículos y una página de servicios que casi nadie visita. Muchas veces lo que falla son los caminos entre unas páginas y otras: cuáles se enlazan y con qué palabras. Cuando eso está ordenado, Google entiende qué es lo importante y el cliente llega solo a lo que vendes.

Pongamos una carpintería de Banyoles que lleva un año publicando un artículo al mes en su blog: cómo cuidar una mesa de roble, qué madera aguanta mejor el vapor de una cocina, cuánto se tarda en hacer un armario empotrado. Los artículos tienen visitas, sobre todo los de mantenimiento. La página de cocinas a medida, que es la que trae los encargos, apenas sale en Google y casi nadie llega a ella. Si se repasan los artículos uno por uno, ninguno la enlaza: para llegar hay que abrir el menú y buscarla. Eso se arregla con enlazado interno, y cuando la web ya tiene contenido es de los trabajos de SEO que menos cuestan.

Una figura en miniatura de un hombre con traje, de pie en el centro de varias flechas azules dibujadas a lápiz que salen hacia distintos lados: una página de la web con enlaces internos hacia otras

Qué es el enlazado interno

El enlazado interno es el conjunto de enlaces que llevan de una página de tu web a otra de la misma web: los del menú, los del pie, las migas de pan que salen encima del título y los que van dentro del texto. Los enlaces externos salen hacia otras webs, y los que otras webs ponen hacia la tuya son los que se suelen llamar backlinks; de esos hablamos en cómo conseguir enlaces para tu web sin comprar ninguno. Los internos tienen una ventaja sobre los demás: dependen solo de ti.

Google lo explica en su guía de prácticas recomendadas sobre enlaces: los usa para encontrar páginas nuevas que rastrear y como uno de los factores para decidir qué páginas son relevantes. Con los enlaces internos le enseñas qué tienes, de qué trata cada página y cuáles te importan más.

Para qué sirven los enlaces internos

Un enlace interno bien puesto hace tres trabajos a la vez.

Que Google encuentre todas tus páginas

Google pasa de una página a otra siguiendo enlaces. Una página a la que no apunta ninguno cuesta más de descubrir y le dice poco sobre su importancia, aunque esté en el mapa del sitio. La norma que da Google cabe en una línea: todas las páginas que consideres importantes deben tener un enlace desde, al menos, otra página de tu web.

Que entienda de qué trata cada una

El texto visible del enlace, el texto ancla, es una pista sobre la página de destino. Un enlace que dice «cocinas de madera a medida» le explica a Google, y a quien lo lee, qué va a encontrar al otro lado. Uno que dice «aquí» no explica nada.

Que el cliente llegue a la página que vende

Quien lee cómo cuidar una mesa de roble ya ha demostrado que le interesa la madera. Si en ese mismo párrafo encuentra un enlace a las cocinas a medida, puede seguir sin volver a Google. Si no lo encuentra, lo normal es que cierre la pestaña. Por eso un blog sin enlaces hacia los servicios trabaja a medias, como contamos en blog para empresas: cuándo sirve y cuándo no.

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Los enlaces internos que tiene cualquier web

  • El menú. Lleva a las páginas principales desde cualquier sitio. Es el enlace que más se repite, pero es igual en todas las páginas y no aporta contexto.
  • El pie de página. Para lo que se busca al final: contacto, precios, textos legales. Con cincuenta enlaces apretados ahí no se encuentra nada.
  • Las migas de pan. La línea «Inicio / Blog / Posicionamiento SEO» que tienes encima del título de este artículo. Te dicen dónde estás y te dejan subir un nivel con un clic.
  • Los enlaces dentro del texto. La frase de alrededor explica por qué vale la pena ir a esa otra página. Son los que más información dan y los que más se olvidan.
  • Los botones. «Ver precios» o «Pedir presupuesto» también son enlaces internos, y son los que acercan la venta.

Para que Google los siga, tienen que ser enlaces de verdad. Su guía dice que, por lo general, solo puede rastrear un enlace si está hecho con la etiqueta de enlace normal del HTML, la «a» con su dirección en el atributo «href». Un botón que cambia de página con un truco de JavaScript puede funcionar al tocarlo y no existir para el buscador. Es un fallo que se ve en menús desplegables y en webs montadas con mucho JavaScript.

La parte de atrás de un poste con varias señales de dirección, todas sin texto, contra un cielo azul: así ve el lector un enlace que solo dice «aquí» o «leer más»

El texto del enlace: qué poner y qué no

Google pide que el texto de un enlace sea descriptivo, conciso y relevante tanto para la página donde está como para la que enlaza. En una web pequeña eso se traduce en seis costumbres:

  • Que diga adónde lleva. «Cocinas de madera a medida» funciona. «Haz clic aquí» y «más información» no, y son justo los ejemplos que pone Google de lo que no conviene.
  • Que se entienda solo. La prueba que propone Google: lee únicamente el texto del enlace, sin la frase de alrededor. Si no sabes de qué trata la página de destino, hay que cambiarlo.
  • Que sea corto. Tres o cuatro palabras bien elegidas se leen mejor que una frase entera subrayada.
  • Que suene natural. Google avisa de que el exceso de palabras clave en los enlaces va contra sus políticas de spam. Si veinte enlaces dicen «carpintería barata en Banyoles», se nota. Mejor variar: «nuestras cocinas a medida», «cómo trabajamos una cocina de roble», «lo que cuesta una cocina de madera».
  • Que no vayan amontonados. Cinco enlaces seguidos, uno por palabra, no los distingue nadie. Google recomienda separarlos y que cada uno tenga su frase.
  • Si el enlace es una imagen, que tenga texto alternativo. Google lo usa como texto del enlace.

Todo esto ayuda también a quien navega con un lector de pantalla, que muchas veces salta de enlace en enlace para hacerse una idea de la página. Una lista de «leer más, leer más, leer más» no le dice nada.

¿Hay que poner la palabra clave exacta en todos los enlaces internos?

No hace falta, y repetirla en cada enlace suele quedar forzado. Basta con que el texto deje claro qué hay en la página: si es la de cocinas a medida, cualquier forma natural de decirlo sirve. Lo que sí conviene es no describir la misma página de maneras que se contradicen. Si unos enlaces dicen «cocinas» y otros «armarios» para la misma dirección, quien los sigue no sabe bien qué va a encontrar.

Páginas huérfanas: las que no enlaza nadie

Una página huérfana es una página de tu web a la que no lleva ningún enlace interno. Aparecen más de lo que parece:

  • la landing de una campaña antigua que se quedó publicada;
  • un servicio nuevo que se añadió a la web, pero no al menú ni a ningún artículo;
  • una página que cambió de dirección sin que nadie actualizara los enlaces que apuntaban a la antigua.

Algunas son huérfanas a propósito, como la página de gracias que sale después de enviar un formulario o una landing pensada solo para quien llega desde un anuncio. Esas pueden quedarse así. El problema son las que quieres que salgan en Google y que nadie encuentra paseando por tu web, ni el buscador ni el cliente.

Cómo encontrarlas

En una web pequeña se puede hacer a mano. Saca la lista de páginas del mapa del sitio, que suele estar en tudominio.com/sitemap.xml o en una dirección parecida, y apunta al lado de cada una qué otras páginas la enlazan. En Search Console, el informe de enlaces tiene una tabla con tus páginas más enlazadas desde tu propia web, y si eliges una ves qué páginas tuyas apuntan a ella. Google avisa de que es una muestra y no una lista completa, así que sirve para detectar los problemas gordos, no para contar enlaces uno a uno. El resto de informes que vale la pena mirar los explicamos en Google Search Console: qué mirar cada mes. En webs grandes se usa un rastreador, un programa que recorre la web como lo haría Google y cuenta los enlaces que recibe cada página.

Cuántos enlaces internos poner en cada página

No hay un número mágico, y Google lo dice tal cual: no existe una cantidad exacta de enlaces que deba tener una página, aunque si crees que tiene demasiados, probablemente es que los tiene. Nosotros nos hacemos una pregunta antes de poner cada uno: ¿a quién le sirve este enlace aquí? Si ayuda a entender lo que se está contando o lleva al siguiente paso lógico, se queda. Si está para que haya enlaces, sobra.

En un artículo suele bastar con pocos enlaces bien puestos: uno o dos hacia el servicio relacionado y el resto hacia artículos que amplían algo que ahí solo se menciona de pasada. En una página de servicio, enlaces a los precios, al contacto y a los artículos que resuelven las dudas de quien está a punto de decidirse.

La regla de los tres clics y la distancia hasta lo importante

Seguramente has oído que ninguna página debería estar a más de tres clics de la portada. Nielsen Norman Group, una de las consultoras de usabilidad más citadas, explica por qué la regla de los tres clics es falsa (en inglés): ningún estudio publicado la respalda, y el estudio que citan comprobó que necesitar más de tres clics no hacía que la gente abandonara más ni que quedara menos satisfecha. Cuenta más que cada paso deje claro adónde lleva, que las migas de pan digan dónde estás y que las páginas carguen rápido: tres clics lentos se llevan peor que cinco rápidos.

La idea de fondo sí vale: lo que vende tiene que estar cerca y bien señalizado. La ayuda de Search Console propone usar su informe de enlaces para comprobar que las páginas principales, como la de inicio o la de contacto, están bien enlazadas, y que se puede ir de una página a otra con el menor número de clics posible. Un servicio al que solo se llega desde el pie, o un artículo enterrado diez páginas atrás en el blog, lo tiene más difícil para recibir visitas.

Manos que dibujan recuadros a lápiz en una hoja sobre una mesa de madera: el esquema en papel de las páginas de una web y de cómo se enlazan entre sí

Cómo hacer el enlazado interno de tu web paso a paso

1. Haz la lista de las páginas que venden. Servicios, productos, precios y contacto. Son las que tienen que recibir más enlaces. Si todavía tienes todos los servicios metidos en una sola página, empieza por ahí: lo contamos en la página de servicios: una por cada cosa que vendes.

2. Busca dónde ya hablas de cada una. Escribe en Google site:tudominio.com cocinas, con tu dominio y la palabra que toque, y verás qué páginas tuyas la mencionan. Esas son las candidatas a llevar un enlace.

3. Pon el enlace donde el texto ya habla de eso. En la frase en la que sale el tema y con un texto que describa la página de destino. Un bloque de «artículos relacionados» al final está bien, pero no sustituye al enlace dentro del texto.

4. Enlaza el artículo nuevo desde los antiguos. Al publicar, casi todo el mundo enlaza del artículo nuevo a los viejos y se olvida de la vuelta. Busca dos o tres artículos anteriores que toquen el tema y añádeles un enlace al nuevo: le llegan lectores desde el primer día y Google tiene más caminos para encontrarlo.

5. Junta los artículos que hablan de lo mismo. Si tienes cinco artículos sobre cocinas, que se enlacen entre ellos y que todos apunten a la página de cocinas a medida. Así el lector siempre tiene por dónde seguir y queda claro cuál es la página principal de ese tema.

6. Arregla lo que está roto. Un enlace interno a una página que ya no existe acaba en un error 404 y corta el camino. Y si cambias la dirección de una página, además de la redirección, actualiza los enlaces que apuntaban a la antigua. Es uno de los fallos que repasamos en migrar la web sin perder posiciones.

Enlazado interno en un blog: cada artículo lleva a un servicio

Cada artículo debería dejar un siguiente paso claro, y casi siempre es el servicio con el que tiene relación. No hace falta forzarlo en cada párrafo: basta con que el enlace esté a mano en el momento en que el lector piensa «esto me lo podría hacer alguien». En la carpintería, el artículo sobre la madera que aguanta la humedad enlazaría a las cocinas a medida, el de cómo cuidar una mesa a los muebles a medida, y los dos a la página de contacto.

Errores de enlazado interno que vemos a menudo

  • Todo apunta a la portada. El logo, el «Inicio» del menú, el «volver» de cada artículo… y a los servicios no llega ningún enlace desde el texto.
  • Todos los enlaces dicen «leer más». En el blog, en los servicios y en los botones. Ni Google ni la persona que lee saben qué hay detrás de cada uno.
  • Menús que no son enlaces. Funcionan al tocarlos, pero están hechos con JavaScript sin una etiqueta de enlace normal y el buscador no los sigue.
  • Enlaces a direcciones antiguas. Pasan por una o varias redirecciones antes de llegar. Funcionan, pero cada salto añade espera.
  • Enlazar por enlazar. Un enlace en cada línea, hacia páginas que no tienen que ver con la frase. Distrae a quien lee y no ayuda a nadie.

Te lo decimos en una conversación de diez minutos

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El enlazado interno también cuenta para la IA

Cada vez más gente pregunta a ChatGPT, a Gemini o al modo IA de Google en lugar de buscar. En su página sobre las funciones de IA y tu sitio web, Google dice que para salir en las vistas creadas con IA y en el modo IA no hacen falta optimizaciones especiales, y entre los básicos del SEO que siguen valiendo cita que el contenido sea fácil de encontrar mediante enlaces internos.

El resto de asistentes no publican tanto detalle, pero sus robots también tienen que llegar a una página para poder citarla. Una web bien enlazada, con textos de enlace que dicen de qué trata cada página, se lo pone más fácil. Es parte del trabajo de posicionamiento GEO, que se apoya en las mismas bases que el SEO.

Cuánto cuesta tener los artículos bien enlazados

El enlazado interno va incluido en el trabajo. Cada artículo de nuestro servicio de artículos web lleva enlaces internos hacia tus páginas de servicio, y en el posicionamiento SEO revisamos la estructura de la web, que incluye cómo se enlazan las páginas entre sí.

Los planes con artículos son estos: Tu Web, 200 € al mes, con una web de diez subpáginas, el hosting y un artículo al mes; Presencia Básica, 400 € al mes, con tres artículos al mes en tu web y tres en tu ficha de Google; Presencia Media, 750 €, con cinco y cinco y la gestión de Google Ads y Meta Ads, y Presencia Avanzada, 1.500 €, con siete y siete y dos publicaciones al mes en tus redes sociales. Todo sin IVA, sin coste de alta y sin permanencia: se puede parar avisando con treinta días. Lo tienes desglosado en nuestra página de precios.

Enlazado interno con un equipo pequeño

Somos tres socios y trabajamos en la misma mesa, en el Palau Firal de Sant Antoni de Calonge, con negocios de las provincias de Girona y Barcelona. Ivan programa las webs y se asegura de que el menú, las migas de pan y los botones sean enlaces que Google puede seguir. Jordi decide contigo qué páginas tienen que recibir los enlaces, que son las que venden. Izan mide qué artículos acaban llevando gente hasta un servicio o hasta el contacto.

Si ya tienes un blog con artículos que no llevan a ninguna parte, escríbenos por WhatsApp con la dirección de tu web y en la primera charla te decimos qué páginas enlazaríamos primero. También puedes escribirnos desde el formulario de contacto.

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FAQ

Preguntas frecuentes sobre el enlazado interno

¿Qué es el enlazado interno?+

Son los enlaces que llevan de una página de tu web a otra de la misma web: los del menú, el pie, las migas de pan y los que van dentro del texto. Sirven para que Google encuentre y entienda tus páginas y para que quien te visita llegue a la que le interesa.

¿Qué diferencia hay entre un enlace interno y un backlink?+

El enlace interno lo pones tú y va de una página de tu web a otra. El backlink es un enlace desde otra web hacia la tuya y no depende solo de ti. Los dos cuentan para el SEO, pero los internos los puedes arreglar hoy mismo.

¿Cuántos enlaces internos debe tener un artículo?+

No hay una cifra fija. Google dice que no existe un número exacto y que, si crees que hay demasiados, probablemente los hay. Pon los que ayuden al lector: normalmente uno o dos hacia el servicio relacionado y alguno hacia artículos que amplían lo que cuentas.

¿Qué texto pongo en un enlace interno?+

Unas pocas palabras que digan qué hay en la página de destino, como «cocinas de madera a medida». Evita «haz clic aquí» o «más información», y no llenes el enlace de palabras clave: Google trata ese exceso como spam.

¿Qué es una página huérfana?+

Una página de tu web a la que no apunta ningún enlace interno. A Google le cuesta más encontrarla y el visitante no llega a ella navegando. Se arregla enlazándola desde las páginas que hablan del mismo tema, salvo que sea huérfana a propósito, como una página de gracias.

¿Los enlaces internos ayudan a salir en las respuestas de la IA?+

Google dice que para sus funciones de IA valen los básicos del SEO, y entre ellos cita que el contenido sea fácil de encontrar mediante enlaces internos. Los demás asistentes no dan tanto detalle, pero sus robots también tienen que llegar a tus páginas para poder citarlas.

¿Cada cuánto hay que revisar el enlazado interno?+

Cada vez que publicas algo nuevo, para enlazarlo desde los artículos antiguos que tocan el tema. Además, conviene buscar enlaces rotos y páginas huérfanas cada pocos meses, y siempre después de un rediseño o de un cambio de direcciones.

¿Hacéis el enlazado interno de los artículos que escribís?+

Sí. Cada artículo de nuestro servicio de artículos web lleva enlaces internos hacia tus páginas de servicio. Los planes con artículos empiezan en 200 € al mes con Tu Web, que incluye uno al mes, y en 400 € con Presencia Básica, que incluye tres en tu web y tres en tu ficha de Google. Sin IVA y sin permanencia.

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