Pongamos dos webs de electricistas de Girona que explican cuándo hay que cambiar el cuadro eléctrico de un piso antiguo. La primera tiene un texto correcto, sin firma y con una foto de banco de imágenes. La segunda la firma el electricista que lo hace cada semana: cuenta qué revisa primero, enseña las fotos de un cuadro que cambió el mes pasado en Salt y al pie están su teléfono, su dirección y sus reseñas. Con lo demás igual, Google tiene más motivos para fiarse de la segunda. Eso es el E-E-A-T, y casi todo lo que lo demuestra está en tu mano.

Qué es el E-E-A-T
Son las iniciales en inglés de cuatro cosas que Google tiene en cuenta para decidir qué contenido es útil y de fiar. En su guía en castellano las llama experiencia, conocimiento, autoridad y fiabilidad:
- Experiencia (Experience): quien escribe lo ha hecho o lo ha vivido. Una reseña de quien ha usado el producto vale más que la de quien no lo ha tocado.
- Conocimiento (Expertise): sabe del tema. Las directrices de Google usan este ejemplo: para cambiar la instalación eléctrica de una casa, mejor el consejo de un electricista que el de alguien a quien le gustan las casas antiguas.
- Autoridad (Authoritativeness): otros te tienen por una fuente de referencia en lo tuyo.
- Fiabilidad (Trust): la página es precisa, honesta, segura y fiable.
La primera E es la más nueva. Google la añadió el 15 de diciembre de 2022 a las directrices de sus evaluadores, que hasta entonces hablaban solo de E-A-T, para valorar el contenido de quien tiene experiencia de primera mano.
¿El E-E-A-T es un factor de posicionamiento?
No, y Google lo dice tal cual en su guía para crear contenido útil, fiable y dirigido a personas: el E-E-A-T no es un factor que influya en el posicionamiento en sí mismo. Lo que hacen sus sistemas es combinar muchas señales que ayudan a identificar el contenido con buena experiencia, conocimiento, autoridad y fiabilidad.
Pesa más en unos temas que en otros. Google da más importancia al E-E-A-T en lo que puede afectar a la salud, al dinero o a la seguridad de las personas, los temas que llama YMYL (del inglés Your Money or Your Life). Una clínica dental, una gestoría o un instalador de gas compiten en ese terreno; una heladería, mucho menos.
¿Y los evaluadores? Google trabaja con personas que puntúan resultados siguiendo unas directrices públicas, pero sus notas no mueven ninguna página. Según Google, le sirven para saber si sus sistemas funcionan bien, «del mismo modo que un restaurante aprovecha los comentarios de sus clientes».
La fiabilidad es lo que más pesa
De las cuatro letras, la que más cuenta es la T. Las directrices de los evaluadores (en inglés, versión de septiembre de 2025) lo explican sin rodeos: una página que no es de fiar tiene un E-E-A-T bajo por mucha experiencia o conocimiento que parezca tener. Las otras tres ayudan a confiar, pero no hace falta demostrarlas todas en cada página.
¿Y qué es de fiar para Google? Depende de la página. Para una tienda online, las mismas directrices piden pagos seguros, un servicio al cliente que responda y la información de contacto con las condiciones de pago, cambios y devoluciones. Para un negocio de servicios, lo básico es que se sepa quién está detrás, dónde está y cómo contactar con él.
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Quién, cómo y por qué: las tres preguntas de Google
Google propone revisar cada contenido con tres preguntas. Son la forma más práctica de trabajar el E-E-A-T sin perderse en la teoría.
¿Quién lo ha escrito?
Google pregunta si está claro quién ha creado el contenido, si hay una firma donde el lector la espera y si esa firma lleva a más información sobre el autor. También avisa de lo contrario: inventarse perfiles de autor, con retratos generados por IA, nombres inventados o títulos falsos, es engaño, y cualquier engaño hace que una página deje de ser de fiar.
¿Cómo se ha hecho?
Al lector le ayuda saber cómo se ha preparado el contenido. Si comparas productos, cuántos has probado y cómo; si explicas un trabajo, fotos del proceso. Si una parte importante del texto la ha escrito una IA, Google recomienda decirlo cuando el lector se pueda preguntar cómo se ha hecho. Lo tratamos a fondo en el artículo sobre el contenido generado por IA.
¿Para qué existe?
Para Google es la pregunta más importante. La respuesta buena es que el contenido está hecho para ayudar a las personas que llegan a tu web. Si la respuesta es «para atraer visitas de Google», ya vas mal, y si usas la automatización para producir páginas con el fin de manipular los resultados, infringes sus políticas de spam.
Qué miran los evaluadores en el contenido
Además del E-E-A-T, la guía de Google detalla cuatro cosas que los evaluadores valoran en el contenido principal de una página:
- Esfuerzo: el trabajo humano que hay detrás. Escribir un análisis propio cuesta; generar cientos de páginas con IA sin revisarlas, no. Y citar a otros no sustituye el esfuerzo propio.
- Originalidad: lo que cuentas y no está en otras webs.
- Talento o habilidad: un texto claro, un vídeo bien hecho, una herramienta que funciona.
- Precisión: que los datos sean correctos, y en los temas YMYL, coherentes con lo que dicen los expertos.
Para un negocio pequeño, la originalidad es la parte fácil. Nadie más tiene tus trabajos, tus clientes, tus precios ni las preguntas que te hacen en el mostrador.

Cómo demostrar el E-E-A-T en la web de un negocio
Nada de esto requiere herramientas caras. Es contar con claridad lo que ya eres.
Firma con nombre y oficio
Cada artículo, con el nombre de quien lo ha escrito y un enlace a su ficha: qué hace, cuánto tiempo lleva y una foto real. En este blog, cada artículo lo firma Ivan Martir y lleva a su ficha en la página del equipo.
Una página «Sobre nosotros» que diga quién eres
Es donde Google, la IA y tus clientes van a comprobar quién está detrás. Nombres, caras, oficio y años de trabajo, en lugar de adjetivos. Cómo escribirla está en el artículo sobre la página «Sobre nosotros».
Trabajos reales, con fotos tuyas
Un antes y un después, una obra terminada, el taller por dentro. Es la experiencia de primera mano que piden las directrices, y ninguna foto de banco de imágenes la puede sustituir.
Testimonios y reseñas con nombre
La autoridad la dan los demás: clientes que cuentan qué les hiciste, medios o asociaciones de tu sector que te citan. En la web, testimonios con nombre y apellido; fuera, tus reseñas de Google contestadas. Lo explicamos en los testimonios en tu web.
Contacto, precios y condiciones a la vista
Teléfono, dirección, horario y textos legales donde se encuentren sin buscar. Si publicas precios, mejor: es de lo que más confianza da. Y si vendes online, las condiciones de pago, envío y devoluciones antes del pago.
Datos estructurados que lo expliquen a las máquinas
El marcado de la página puede decir quién es el autor, qué negocio la publica y dónde está. No sube el E-E-A-T por sí solo, pero ayuda a que Google y los asistentes de IA relacionen cada cosa con su dueño. Lo contamos en el artículo sobre los datos estructurados.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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E-E-A-T y las respuestas de la IA
Para salir en las vistas creadas con IA y en el modo IA de Google no hay que hacer nada aparte. Google lo dice en su página sobre las funciones de IA y tu sitio web: no hay requisitos adicionales ni optimizaciones especiales, valen las mismas prácticas de siempre, empezando por crear contenido útil, fiable y dirigido a personas. Es decir, el trabajo de E-E-A-T sirve dos veces: para el buscador y para que la IA te cite. Es la base de nuestro servicio de posicionamiento GEO.
Errores que restan confianza
Casi todos salen de la lista de prácticas que Google pide revisar:
- Artículos sin firma, o firmados por «el equipo» de una web que no dice quién es el equipo.
- Autores inventados, con foto hecha con IA. Para Google es engaño, sin matices.
- Cambiar la fecha de un artículo para que parezca actualizado sin haber cambiado nada importante.
- Escribir de temas que no conoces solo porque traen visitas.
- Resumir lo que dicen otros sin aportar nada tuyo.
- Escribir para llegar a un número de palabras. Google dice que no tiene un recuento de palabras preferido.

Cuánto cuesta trabajar el E-E-A-T de tu web
No es un servicio aparte: va dentro del trabajo de contenidos. Nuestros precios están publicados:
- Presencia Básica, 400 € al mes: tres artículos al mes en tu web y tres en tu ficha de Google, respuesta a todas las reseñas y posicionamiento en las IA.
- Presencia Media, 750 € al mes: cinco y cinco, y además la gestión de Google Ads y Meta Ads.
- Presencia Avanzada, 1.500 € al mes: siete y siete, las campañas y dos publicaciones al mes en tus redes sociales.
Todo más IVA, sin permanencia y sin coste de alta. Si aún no tienes web, Tu Web son 200 € al mes, con diez subpáginas y un artículo al mes. Qué lleva cada artículo, de la palabra clave a las preguntas frecuentes, lo tienes en el servicio de artículos web. La IA nos ayuda a investigar y ordenar; el texto lo revisamos a mano, con los datos de tu negocio.
Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio
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El E-E-A-T de tu web, revisado desde el Palau Firal
Somos tres socios y trabajamos en la misma mesa, en el Palau Firal de Sant Antoni de Calonge, al lado de Palamós. Mándanos el enlace de tu web y te diremos qué señales de confianza le faltan y por cuál empezaríamos. Sin compromiso. También puedes escribirnos desde el formulario de contacto.