Pongamos una carpintería de aluminio de Granollers que se anuncia en Google Ads para «cambiar ventanas». El anuncio lleva a una página hecha solo para la campaña, y el botón de WhatsApp de esa página escribe un texto propio: «Hola, quiero presupuesto de ventanas». Así el dueño sabe qué mensajes llegan de ahí. En octubre recibe 19 mensajes con ese texto, y Google Ads marca 7 conversiones. Está a punto de bajar el presupuesto porque «la campaña no da». Pero la campaña ha traído 19 contactos. Google solo ha visto a los que aceptaron las cookies; el resto las rechazó o ni tocó el aviso. Y lo que Google ve o deja de ver depende del Consent Mode, el modo de consentimiento de Google.

Qué es el Consent Mode de Google
El Consent Mode, que en la ayuda en castellano se llama modo de consentimiento, es la forma de pasar a las etiquetas de Google lo que cada persona ha elegido en tu aviso de cookies. Según la ayuda de Google Ads sobre el modo de consentimiento, no pone ningún aviso ni ningún botón: recoge lo que se elige en el banner que ya tienes y cambia el comportamiento de las etiquetas de Google Analytics y de Google Ads.
A Google se le pasan permisos por separado. A un negocio que se anuncia le importan cuatro:
ad_storage. Si se pueden guardar las cookies de publicidad, las que unen el clic en el anuncio con lo que la persona hace después en tu web.
analytics_storage. Si se pueden guardar las de medición, con las que Google Analytics cuenta las visitas.
ad_user_data. Si se pueden mandar a Google datos de esa persona con fines publicitarios.
ad_personalization. Si se le pueden enseñar anuncios personalizados, como los de remarketing, que vuelven a buscar a quien ya visitó tu web.
Cada permiso queda concedido o denegado. Con todo concedido, las etiquetas funcionan como siempre. Si alguno está denegado, dejan de guardar cookies o de usar esos datos, según cuál sea.
Por qué Google Ads cuenta menos clientes de los que tienes
En Europa, una etiqueta de Google solo puede guardar sus cookies si la persona ha dicho que sí, y en España mucha gente dice que no. Según los datos de Eurostat sobre privacidad, en 2025 el 72,9 % de los internautas españoles de 16 a 74 años se había negado en los tres meses anteriores a que usaran sus datos personales con fines publicitarios. La media de la Unión Europea fue del 58,8 %. Un 32,4 % había cambiado además la configuración del navegador para limitar las cookies.
Eso no quiere decir que siete de cada diez rechacen tu aviso, pero sí que rechazar es un gesto corriente. Y hay un grupo que no sale en ninguna estadística: quien no toca el aviso. Entra desde el móvil, ve el botón de WhatsApp y escribe. Para la ley, eso no es aceptar: la guía de cookies de la Agencia Española de Protección de Datos recuerda que la simple inactividad no supone dar el consentimiento. Mientras no pulse «Aceptar», para Google Ads esa visita no ha hecho nada.
La pérdida no es proporcional, eso sí. Google explica que quien acepta las cookies suele convertir entre dos y cinco veces más que quien no las acepta, y pone un ejemplo: a un anunciante con un 50 % de aceptación, las conversiones medidas le bajaron un 19 %, no la mitad. En un negocio en el que casi todo llega por el móvil y por WhatsApp, como el de las ventanas, el hueco puede ser mayor, porque mucha gente escribe sin pasar por el aviso.
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Consent Mode básico o avanzado
Google da dos maneras de montarlo, y no miden lo mismo.
Con el modo básico, las etiquetas de Google no se cargan hasta que la persona acepta. Si rechaza, a Google no le llega nada, ni siquiera que ha rechazado. Para estimar lo que falta, Google Ads usa entonces un modelo general, no uno hecho con los datos de tu cuenta.
Con el modo avanzado, las etiquetas se cargan nada más entrar, con los permisos denegados de entrada. Mientras la persona no acepta, mandan a Google avisos sin cookies: que se ha visto una página, que ha habido una conversión, si la visita venía de un anuncio. Google dice que así el modelo se ajusta a tu cuenta y estima mejor.
Antes de activar el Consent Mode avanzado
Google explica que esos avisos no guardan cookies y que no los usa para seguir a nadie, ni para hacer listas de remarketing ni perfiles. Aun así, salen del navegador antes de que la persona haya elegido, y la norma europea de las cookies no habla solo de cookies. El Comité Europeo de Protección de Datos, en sus directrices 2/2023 sobre el alcance técnico de esa norma, incluye por ejemplo los píxeles que hacen que el navegador mande información a un servicio de publicidad. Antes de activar el modo avanzado, consúltalo con quien te lleve la protección de datos. No somos abogados y esto no es asesoramiento jurídico.
En las páginas a las que llevamos campañas usamos el básico: hasta que la persona acepta, no se carga nada de Google. Para una pyme, además, la ventaja del avanzado es pequeña, por lo que viene a continuación.
Conversiones modeladas: el umbral que casi ninguna pyme alcanza
Las conversiones modeladas son las que Google estima, a partir de quien sí aceptó, para rellenar lo que no ha podido ver. Salen en la columna «Conversiones», sumadas a las medidas. Pero no las calcula para cualquier cuenta. La ayuda de Google Ads sobre la modelización del modo de consentimiento fija un umbral de 700 clics en anuncios en un periodo de siete días, por país y por dominio, y solo cuando se cumple empieza un periodo de aprendizaje.
En Google Analytics pasa algo parecido. Para estimar el comportamiento de quien rechaza, la propiedad tiene que usar el modo avanzado en todas las páginas, recibir al menos 1.000 eventos al día de visitas que han rechazado durante siete días y tener al menos 1.000 usuarios diarios que han aceptado en siete de los últimos 28 días. Aun cumpliéndolo, Google avisa de que no está garantizado.
La carpintería de Granollers recibe unos 15 clics al día en sus anuncios, poco más de cien a la semana. Está muy lejos de los 700, y su web no tiene mil visitas diarias. Lo que Google Ads no ve no se lo va a estimar nadie: se queda sin contar. Por eso, en una cuenta pequeña que se anuncia en Europa, el número de conversiones es casi siempre un mínimo, no el total.

Consent Mode v2: lo que pide Google en Europa
Google añadió al modo de consentimiento dos permisos, ad_user_data y ad_personalization, en lo que su ayuda llama la versión 2. En el sector se conoce como Consent Mode v2. A la vez, empezó a exigir con más firmeza su política de consentimiento de usuarios de la Unión Europea: para seguir usando sus etiquetas de medición y la publicidad personalizada con visitas del Espacio Económico Europeo, hay que pedirles permiso y pasarle a Google esas señales. Desde principios de marzo de 2024, por ejemplo, si no se las pasas, las audiencias de Analytics que usas en Google Ads dejan fuera a las visitas europeas.
La política pide, entre otras cosas, un consentimiento válido para las cookies y para usar datos personales en anuncios personalizados, guardar prueba de ese consentimiento y explicar con claridad cómo retirarlo. Si usas una plataforma de consentimiento certificada por Google, se actualiza sola a la versión 2; si el aviso es propio, hay que programarla. Y para hacer remarketing, el permiso ad_personalization tiene que estar concedido: sin él, esa persona no entra en tus listas.
Un aviso de cookies que cumpla y no espante
El Consent Mode no arregla un aviso mal hecho. La guía sobre el uso de las cookies de la Agencia Española de Protección de Datos, actualizada en mayo de 2024, es clara en varios puntos:
Rechazar tiene que estar al mismo nivel que aceptar. En la misma capa, al mismo tiempo, con la misma visibilidad y con un botón parecido. Un «Rechazar» escondido dentro de «Configurar» no vale.
No se puede empujar a aceptar. Ni con un botón de rechazar en un color que no se lee, ni con casillas ya marcadas. Seguir navegando tampoco es aceptar.
Retirar el permiso tiene que ser tan fácil como darlo. Por ejemplo, con un enlace siempre a mano que vuelva a abrir el panel.
El permiso caduca. La AEPD considera buena práctica no darlo por válido más de 24 meses.
Dentro de esas reglas, cómo esté escrito cambia mucho. Una frase corta que diga para qué usas las cookies («para saber qué anuncios nos traen clientes») se entiende mejor que tres párrafos legales. Y en el móvil, que se vea sin tapar lo que la gente viene a hacer, como el botón de WhatsApp o el de llamar. Qué tiene que llevar la política de cookies, y el resto de páginas legales, lo contamos en qué textos legales necesita tu web.
Cómo comprobar que tu Consent Mode funciona
Son cuatro comprobaciones y se hacen en un rato:
1. Con Tag Assistant. Es la herramienta gratuita de Google para revisar etiquetas. Conectas tu web y, en la pestaña «Consentimiento», ves el estado de partida y cómo cambia al aceptar o rechazar. Si la pestaña sale vacía, el modo de consentimiento no está puesto.
2. En Google Ads. En la pestaña de diagnóstico de las conversiones, Google Ads enseña el estado del modo de consentimiento de tu cuenta.
3. En Google Analytics. En Administrador, dentro de «Recogida y modificación de datos», está «Configuración del consentimiento». Ahí se ve qué parte de tu tráfico llega del Espacio Económico Europeo y si recibes las señales de publicidad y de medición.
4. En tu navegador. Abre la web en una ventana privada, pulsa «Rechazar» y mira en las herramientas para desarrolladores, en el apartado de cookies, que no aparezcan las de Google: las que empiezan por _ga o _gcl. Repite aceptando y comprueba que entonces sí salen. Si aparecen antes de que pulses nada, el aviso es decorativo: pregunta, pero la medición ya estaba en marcha.
Cómo contar lo que Google no ve
Si Google solo ve una parte, la otra la cuentas tú. No hace falta nada complicado:
Una página para cada campaña. Si el anuncio lleva a una página que solo existe para él, con un botón de WhatsApp que escribe un texto propio, cada mensaje con ese texto viene de ahí. No se guarda nada en el móvil de nadie: es el texto del mensaje. Que esa página no salga en el buscador, con la etiqueta noindex, y que no la enlaces desde el menú, para que no le lleguen visitas de otros sitios.
La pregunta de siempre. «¿Cómo nos has conocido?», en el primer mensaje o en la primera llamada, y apuntado. Cómo hacerlo sin liarte lo explicamos en cómo saber de dónde vienen tus clientes.
La comparación de cada mes. Pon al lado los contactos reales de la campaña y las conversiones de Google Ads. Si mes a mes Google ve más o menos la misma proporción, por ejemplo cuatro de cada diez, esa proporción te sirve para leer la cuenta.

Así cada número tiene su uso. Las conversiones de Google Ads sirven para comparar dentro de la cuenta: qué palabra trae más contactos, a qué hora, con qué anuncio. Para saber si la campaña compensa, manda tu recuento. Y ten en cuenta que las pujas automáticas que buscan conversiones solo aprenden de las que Google ve: con pocas, aprenden despacio. Otras fugas de presupuesto las tienes en Google Ads gasta y no vende, y qué mirar en las visitas, en analítica web.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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Cómo montamos el Consent Mode nosotros
En las páginas a las que llevamos campañas, el aviso es nuestro y va con el modo básico. Hasta que la persona pulsa «Aceptar» no se carga nada de Google, ni cookies ni peticiones. Al aceptar se activa solo la medición: se guarda el clic del anuncio y se cuenta la conversión, pero no se activa el remarketing. «Rechazar» está al lado de «Aceptar» y tiene el mismo tamaño.
Hay un detalle que salva conversiones. Si alguien entra desde un anuncio y no decide en la primera página, el identificador del clic viaja en los enlaces internos de la web, sin guardarse en el dispositivo; si acepta en la segunda página, la conversión se sigue pudiendo unir al anuncio. Google tiene una opción parecida en el modo de consentimiento, que pasa esa información por las direcciones cuando el permiso está denegado.
Las conversiones que contamos son las que traen clientes: la pulsación en el botón de WhatsApp, el formulario enviado y la pulsación en el teléfono, una por cada clic en el anuncio. Izan monta la medición y la comprueba con Tag Assistant y en el navegador, Ivan programa el aviso para que no frene la web y Jordi escribe los textos para que se entiendan a la primera.
Cuánto cuesta tenerlo bien montado
Si la web la hacemos nosotros, la medición va dentro: Tu Landing, a 100 € al mes, y Tu Web, a 200 € al mes, salen con la medición puesta. La gestión de Google Ads y Meta Ads, con el montaje, el seguimiento y el ajuste de las campañas, entra en los planes de presencia de 750 y 1.500 € al mes. Todo más IVA, sin permanencia y sin coste de alta, como está en nuestra página de precios.
La inversión en anuncios va aparte, directa a Google con tu tarjeta y a tu nombre, y no le metemos margen. Si ya tienes web y solo quieres revisar el aviso y la medición, te damos un precio cerrado por lo que haya que hacer. Qué hacemos en cada canal lo tienes en la página de marketing digital.
Por dónde empezar
Haz hoy la prueba del navegador: ventana privada, «Rechazar» y mira si aparecen cookies de Google. Si aparecen, el problema es legal antes que de medición. Si no aparecen, pero tus conversiones no cuadran con los mensajes que recibes, ya sabes por qué.
Si quieres que lo miremos contigo, escríbenos por WhatsApp con la dirección de tu web y las campañas que tienes en marcha. En la primera charla, sin compromiso, te decimos qué miraríamos primero. También puedes escribirnos desde el formulario de contacto.
Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio
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