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Auditoría SEO: qué revisar y en qué orden arreglarlo.

Una web puede estar impecable por fuera y no aparecer en Google. La auditoría SEO sirve para saber por qué y, sobre todo, para saber qué tocar primero.

Hay una escena que se repite cada pocos meses. Una empresa se gasta un dineral en rehacer la web, queda preciosa, y medio año después sigue sin entrar nadie desde Google. Nadie se paró a mirar si el buscador podía leerla, si los textos respondían a lo que la gente escribe o si había tres versiones de la misma página compitiendo entre ellas. Eso es lo que hace una auditoría SEO: levantar el capó antes de seguir gastando.

Auditoría SEO: informe impreso con gráficas de rendimiento web junto a un portátil sobre una mesa de trabajo.

Qué es una auditoría SEO

Una auditoría SEO es una revisión ordenada de todo lo que influye en que tu web salga o no salga en los buscadores: la parte técnica, los contenidos, los enlaces y los datos que ya estás generando sin mirarlos. No es una lista de errores sacada de una herramienta. Eso lo saca cualquiera en cinco minutos y no cambia nada.

El valor está en lo de después: decidir cuáles de esos errores te están costando visitas de verdad, cuáles dan igual y en qué orden conviene arreglarlos. La diferencia se nota en el entregable. Un escaneo automático te suelta 340 incidencias y te deja donde estabas. Un análisis con criterio te dice seis cosas, en este orden, y qué puedes esperar de cada una.

Qué se revisa en una auditoría SEO

El trabajo se suele partir en cuatro bloques. No son compartimentos estancos —un fallo técnico acaba estropeando el contenido— pero ayuda a ordenar la faena.

Auditoría SEO técnica: que Google pueda entrar y entender

Aquí está lo aburrido y lo que más suele romperse. Si el archivo robots.txt está bloqueando carpetas que no debería. Si el sitemap sigue listando páginas que ya no existen. Si hay páginas con la etiqueta noindex puesta sin querer, algo que pasa mucho más de lo que parece después de una migración. Si las redirecciones encadenan tres saltos hasta llegar a destino. Si la versión con www y la que no apuntan al mismo sitio.

También entra la velocidad. Las métricas de Core Web Vitals no son un ranking mágico, pero una web que tarda cuatro segundos en cargar en un móvil pierde visitantes antes de que Google llegue a valorarla. Toda esta parte la desarrollamos en la guía de SEO técnico.

Portátil mostrando una página de resultados de Google, la primera comprobación de cualquier auditoría SEO.

Contenido: si respondes a lo que la gente busca

Se compara lo que tienes publicado con lo que se busca de verdad. Y salen los clásicos: cuatro páginas hablando casi de lo mismo que se estorban entre ellas, títulos duplicados en media web, fichas de producto con dos frases y artículos larguísimos que nunca responden a la pregunta que trajo al visitante.

Antes de escribir nada nuevo conviene tener hecha la investigación de palabras clave. Si no, acabas produciendo textos para búsquedas que no hace nadie, que es una manera cara de rellenar un blog.

Enlaces: quién te enlaza y cómo repartes la fuerza por dentro

Se mira el perfil de enlaces que llegan de fuera, si arrastras enlaces tóxicos de alguna campaña antigua y, sobre todo, cómo están puestos los enlaces internos. Este último punto es el más descuidado y el más barato de arreglar: llevar cuatro enlaces internos hacia la página de servicio que quieres posicionar cuesta una tarde y se nota. Si después quieres trabajar el link building, mejor con la casa ordenada por dentro.

Datos propios y competencia

Sin datos, una auditoría es teoría. Google Search Console te dice por qué búsquedas ya apareces, en qué posición y cuánta gente hace clic. Ahí aparecen las oportunidades más rentables: páginas rondando la posición once que con un título mejor escrito se plantan en la ocho. Eso no lo detecta ninguna herramienta de escaneo, solo se ve mirando tus números.

Y luego, mirar a quién tienes delante en los resultados que te importan: qué páginas les rankean, qué cubren ellos que tú no. La documentación de Google Search Central es la referencia para saber qué valora el buscador y qué no, por encima de lo que se lee en foros.

Cómo priorizar lo que sale en la auditoría SEO

Este es el paso que separa un informe útil de un PDF que se queda en el correo. Cada punto se ordena por dos cosas: cuánto puede mover la aguja y cuánto cuesta hacerlo.

Un orden así permite empezar el lunes con algo concreto en lugar de quedarte mirando una hoja de cálculo con 340 filas.

Los fallos que encontramos casi siempre

En negocios locales hay uno más, y es el que antes se nota al corregirlo: la ficha de Google abandonada, sin fotos nuevas ni respuestas a las reseñas. De eso hablamos largo en SEO local.

Cada cuánto conviene repetirla

Para la mayoría de negocios, una revisión completa al año es suficiente. Después de una migración o un rediseño, siempre: es cuando más cosas se rompen y cuando peor se detectan a simple vista. Entre medias, un repaso corto cada trimestre mirando cuatro indicadores —páginas indexadas, clics, posición media y errores nuevos— evita sustos de los caros.

Si compites en un sector saturado o publicas contenido cada semana, acorta esos plazos. El posicionamiento en buscadores se mueve solo, aunque tú no toques nada, porque los demás sí tocan.

Qué te tienen que entregar

Antes de contratar a nadie, pide que el entregable incluya como mínimo cuatro cosas:

Si lo que te entregan es un documento de ochenta páginas con capturas de pantalla de una herramienta y ningún orden, te han vendido el informe, no la auditoría.

Cómo hacemos las auditorías SEO en Magnes Factory

Dos personas revisando la estrategia SEO de una empresa en un portátil durante una reunión.

En Magnes Factory lo planteamos así:

Porque una auditoría no arregla nada por sí sola. Lo que cambia las cosas es ejecutar lo que dice, en el orden que dice, y volver a mirar los números pasado un tiempo prudencial.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una auditoría SEO?

Es una revisión ordenada de todo lo que afecta a que tu web aparezca en Google: la parte técnica, los contenidos, los enlaces y los datos que ya estás generando. El resultado útil no es la lista de errores, sino saber cuáles te están costando visitas y en qué orden conviene arreglarlos.

¿Cuánto cuesta una auditoría SEO?

En negocios pequeños y medianos, lo habitual en España va de 500 € a 2.500 € según el tamaño de la web y la profundidad del análisis. Una tienda con miles de fichas de producto no se revisa en el mismo tiempo que una web de doce páginas. Desconfía de precios cerrados que no preguntan nada de tu web antes.

¿Cuánto se tarda en hacerla?

Entre una y tres semanas en la mayoría de casos. La parte de escaneo es rápida; lo que lleva tiempo es cruzar esos datos con los de Search Console, revisar a mano las páginas que más importan y decidir el orden de los arreglos.

¿En cuánto tiempo se notan los resultados?

Los arreglos técnicos que estaban bloqueando páginas se notan en semanas, a veces en días si Google vuelve a rastrear pronto. Lo que tiene que ver con contenido y autoridad va de tres a seis meses. Por eso conviene empezar por lo que desbloquea y dejar lo que construye para después.

¿Puedo hacerla yo con una herramienta gratuita?

Puedes detectar bastantes cosas por tu cuenta con Search Console y PageSpeed Insights, y merece la pena hacerlo. Lo que cuesta más sin oficio es la parte de criterio: distinguir el error que te frena del que da igual, y no perder tres meses arreglando avisos que no cambian nada.

Magnes

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